En el año 2001, la crisis golpeó fuerte y Walter González vio cómo su fábrica de carteles cerraba sus puertas. Pero donde terminó un proyecto, nació una pasión.
Con el oficio en las manos y la música en la sangre —hijo de músico y guitarrista desde la adolescencia—, Walter decidió unir sus dos mundos. En 2002, con herramientas manuales y mucha determinación, fabricó los primeros prototipos de soportes y salió a recorrer las casas de música del centro de Buenos Aires. La respuesta fue inmediata: los músicos necesitaban algo hecho por alguien que entendiera su instrumento.
Hoy, más de 20 años después, W.G. es una fábrica consolidada que llega a cada rincón de Argentina. No solo vendemos accesorios; entregamos soluciones diseñadas por músicos para músicos.
Nuestros pilares:
Identidad: 100% fabricación nacional.
Experiencia: Más de dos décadas equipando a artistas argentinos.
Conocimiento: Sabemos lo que necesitás, porque nosotros también estamos arriba del escenario.